domingo, 3 de enero de 2010

Crítica Teatral: Cara de perro


Nancho Novo debuta como autor y director con 'Sombra de perro'

Un gran José Coronado levanta una obra arriesgada y novedosa pero irregular

Emilio Martínez


Las virtudes de este arriesgado montaje de 'Cara de Perro', en su intento de teatro-teatro, son varias. Desde la originalidad de su argumento con un hombre, Guillermo -al que da vida, y nunca mejor dicho/escrito, genialmente José Coronado- encerrado en un contenedor de basura porque cree que su sombra en forma de perro mata, hasta los distintos niveles en que se desarrolla la acción.

Desde la reflexión que encierra el argumento sobre la complejidad de la condición humana, de las emociones y sentimientos que a veces nos hacen sacar al monstruo que llevamos dentro, hasta la originalidad del desarrollo del mismo para el espectador con varios 'flash back' en supuestos vídeos que no lo son y encarnan los actores.
Acontece también que quizás ese corolario de fondo, a modo de conclusión, que se extrae de 'Sombra de perro' no queda suficientemente claro en la forma por el propio argumento que a veces aparece como inverosímil y/o poco creíble. A lo que ayuda, en ocasiones, un texto y algún diálogo rebuscado y previsible.

En él se caricaturiza de forma algo tópica al clásico cacique 'arnichesco' de pueblo -Carlos, que interpreta Camilo Rodríguez- y también una serie de rebuscados temas colaterales e igualmente previsibles: que si la quema del monte para especular, que si los cocainómanos triunfadores, que si el machismo, que sí el apestoso mundo de la política, que si....

Y también ocurre con el resto de personajes, la siquiatra con problemas personales, la esposa de Guillermo y el narrador. Sin embargo, todos ellos aportan en sus palabras también ciertas reflexiones interesantes para escucharlas desde el patio de butacas. Y no podemos continuar porque como es una obra con suspense, algo también muy original y novedoso en España, desvelaríamos su final.

Impresionante derroche de Coronado

De ahí que 'Sombra de perro' transite ora entre los terrenos de lo 'deja vu', ora con momentos de enorme intensidad escénica y dialéctica -casi todos para el enfrentamiento verbal y físico de Guillermo y Carlos-, ora con certeros estudios sicológicos de los personajes en una sociedad hipócrita que procura esconder lo que no le gusta.

En cualquier caso, para posicionarse respecto a la obra es menester, justo y necesario acudir a verla. Porque a pesar de sus altibajos, el intento de teatro-teatro con un decorado mínimo y funcional y al servicio del argumento, y una dirección ajustada a lo que pretende, es importante y se aleja de lo fácil como ha sido y es la carrera de Nancho Novo en los muchos perfiles artísticos.

Y, sobre todo, es una delicia,un disfrute para el espíritu, un estremecimiento de las fibras sensibles, presenciar el impresionante derroche de José Coronado, perfecto y ajustado siempre en los gestos, extraordinario en la dicción y llevando con naturalidad y realismo sobre sus hombros la enorme carga de su personaje.

El resto, además del citado Camilo Rodríguez, también muy medido en la superficial grisura que se le exige por el guión,o sea Sonia Castelo, Félix Cubero y Natalia Moreno, cumplen con corrección en sus respectivas creaciones de sus personajes.

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